La patronal del comercio considera que la desaparición de más de 9.300 alojamientos turísticos puede repercutir en el consumo de visitantes y en la actividad de miles de pequeñas empresas del Archipiélago.
Soldecanarias.net / Redacción
La reducción de la oferta de viviendas vacacionales en Canarias ha abierto un nuevo frente de análisis para el sector empresarial. La Federación de Desarrollo Empresarial y Comercial de Canarias (Fedeco) sostiene que el descenso registrado durante el último año no solo afecta al mercado del alojamiento, sino que también podría tener consecuencias directas sobre la actividad comercial y los servicios vinculados al turismo.
Según los datos difundidos por la Asociación Canaria de Vivienda Vacacional, entre mayo de 2025 y mayo de 2026 dejaron de anunciarse en plataformas digitales 9.311 viviendas, lo que supone una caída del 19,54 % de la oferta, al pasar de 47.648 a 38.337 alojamientos. La mayor parte de esa reducción, 8.780 inmuebles, se produjo entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, un periodo que coincide con la aplicación de la Ley 6/2025 de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas.
Ante este escenario, Fedeco considera necesario ampliar el debate y estudiar las implicaciones que esta evolución puede tener sobre la economía regional. La organización recuerda que una parte importante del gasto de los turistas se realiza fuera de los establecimientos hoteleros, beneficiando directamente a supermercados, comercios de proximidad, restaurantes, empresas de ocio, transporte, alquiler de vehículos y actividades culturales.
El presidente de la federación, Antonio Luis González Núñez, señala que la disminución de la oferta alojativa podría traducirse en una menor afluencia de visitantes o en cambios en sus hábitos de consumo, con un impacto directo sobre miles de pequeñas y medianas empresas que dependen de la actividad turística para sostener su facturación.
Por ello, Fedeco insta a las administraciones públicas a realizar un seguimiento de la evolución del sector para determinar si la reducción de viviendas vacacionales influye en indicadores como la llegada de turistas, la duración de las estancias, el gasto medio por visitante y el comportamiento del comercio local. La patronal considera que disponer de estos datos permitirá evaluar con mayor precisión las consecuencias económicas derivadas de los cambios normativos que afectan al alojamiento turístico en Canarias.


