El exministro justifica su salida por una cuestión de dignidad política, en una decisión que supone un nuevo revés para Pedro Sánchez y abre otro frente en el Ejecutivo.
Soldecanarias.net / Redacción
La crisis ferroviaria ha terminado pasando factura política a Óscar Puente. El hasta ahora ministro de Transportes ha anunciado su renuncia en un movimiento que ha sorprendido tanto en La Moncloa como en las filas socialistas.
Puente ha defendido que su decisión responde a una cuestión de dignidad política, en un contexto marcado por las fuertes críticas y las exigencias de responsabilidades tras los dos accidentes ferroviarios que han dejado 115 víctimas mortales.
Su salida supone un golpe para Pedro Sánchez, que pierde a uno de sus colaboradores más próximos y una de las figuras que había asumido buena parte de la defensa pública de la gestión del Gobierno.
La dimisión tampoco cierra el debate político. Mientras la oposición considera que la responsabilidad no queda resuelta con su marcha, los socios parlamentarios del Ejecutivo han valorado la decisión, aunque el impacto de la crisis amenaza con prolongarse en las próximas semanas.


