Varios responsables de la entidad denuncian presiones para evitar declaraciones públicas y alertan de un clima de temor e incertidumbre dentro de la estructura directiva tras los últimos accidentes.
Soldecanarias.net / Redacción
La situación en Adif atraviesa momentos de fuerte tensión interna. Varios cargos y trabajadores de la entidad ferroviaria han denunciado la existencia de presuntas presiones para impedir que se conozcan opiniones críticas sobre la gestión de los últimos accidentes ferroviarios.
Según testimonios recogidos por medios nacionales, algunos responsables aseguran sentirse apartados y vigilados por expresar discrepancias sobre el funcionamiento de la organización. Incluso hablan de una posible «caza de brujas» contra aquellos profesionales que no forman parte de los equipos designados directamente por el actual Gobierno.
Las denuncias apuntan a reuniones internas en las que se habría pedido a determinados técnicos y mandos intermedios evitar declaraciones, intervenciones públicas o valoraciones sobre los siniestros. También se habría centralizado la comunicación externa a través de los órganos superiores de la entidad.
La dimisión de Óscar Puente como ministro de Transportes añade incertidumbre a este escenario. Dentro de Adif crece la preocupación ante posibles cambios en su estructura directiva y nuevas exigencias de responsabilidades.
Mientras tanto, las denuncias plantean interrogantes sobre la transparencia interna y la libertad de los profesionales para advertir de posibles deficiencias en el sistema ferroviario. La investigación de los accidentes y la depuración de responsabilidades siguen siendo cuestiones pendientes.


