La llegada de visitantes internacionales desciende mientras el sector mantiene altos niveles de rentabilidad, ocupación y empleo, consolidando un modelo turístico más orientado al valor añadido
Soldecanarias.net / Adeje
El turismo en Canarias comienza a mostrar señales de estabilización después de varios años marcados por cifras históricas de visitantes. Aunque la llegada de turistas extranjeros ha experimentado un ligero descenso, el sector continúa sosteniendo una sólida actividad económica gracias al incremento del gasto por visitante, la elevada ocupación hotelera y la fortaleza del mercado laboral.
La moderación en la afluencia de viajeros internacionales supone un cambio respecto al crecimiento continuado registrado tras la recuperación del turismo. Sin embargo, el volumen de visitantes sigue situándose por encima de los niveles alcanzados antes de la pandemia, lo que refleja que el Archipiélago continúa siendo uno de los principales destinos turísticos de Europa.
Esta evolución también se aprecia en el gasto turístico total, que se mantiene en cifras muy elevadas pese a la reducción del número de viajeros. El aumento del gasto medio diario evidencia una mayor capacidad del destino para generar ingresos por visitante, reforzando una estrategia basada en la calidad y la rentabilidad más que en el crecimiento constante del volumen de turistas.
La actividad hotelera mantiene igualmente indicadores sólidos. Aunque las pernoctaciones y la estancia media muestran una ligera moderación, los niveles de ocupación continúan siendo elevados y los establecimientos turísticos siguen mejorando sus ingresos gracias al incremento de las tarifas y al mayor rendimiento por habitación disponible.
En paralelo, el mercado laboral vinculado al turismo conserva una evolución positiva. El empleo en hoteles y establecimientos de hostelería continúa creciendo, mientras que el desempleo en el sector mantiene una tendencia descendente, confirmando el papel del turismo como principal motor económico de Canarias.
Las previsiones para los próximos meses apuntan a un escenario de estabilidad, con empresas que confían en mantener una actividad similar a la actual y otras que esperan un incremento durante la temporada alta. Todo ello dibuja un contexto en el que el turismo canario entra en una fase de crecimiento más equilibrado, apoyado en la rentabilidad, la calidad del servicio y la generación de empleo, más que en el aumento continuo del número de visitantes.


