La líder opositora venezolana advierte de que cualquier inversión a gran escala necesita transparencia, seguridad jurídica e instituciones democráticas
Soldecanarias.net / Redacción
La líder opositora venezolana María Corina Machado ha cuestionado el reciente acuerdo petrolero alcanzado entre Estados Unidos y Venezuela y ha advertido a la Administración de Donald Trump sobre la situación política en Caracas.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, Machado aseguró que los considerados “enemigos” de Estados Unidos continúan formando parte del Gobierno venezolano y puso en duda las condiciones del pacto energético firmado entre ambos países.
La dirigente opositora señaló que todavía existen interrogantes sobre el alcance real del acuerdo, especialmente respecto a quién asumirá la financiación, qué garantías se han establecido y qué beneficios concretos obtendrá la población venezolana.
Machado considera que la recuperación de la industria petrolera es solo una parte del proceso que necesita Venezuela y defiende que cualquier estrategia de reconstrucción debe ir acompañada de reformas institucionales. A su juicio, la inversión extranjera requiere un marco basado en la transparencia, la legalidad y la estabilidad política.
El acuerdo anunciado por Washington y Caracas contempla el desarrollo de 17 campos petroleros con un potencial estimado de 65.000 millones de barriles. Según las autoridades venezolanas, el convenio podría generar ingresos superiores a los 200.000 millones de dólares tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril.
Un pacto que abre interrogantes
La firma del acuerdo se produjo después de la visita a Caracas del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, durante la que también se cerraron contratos con compañías como Chevron, GE Vernova y la italiana ENI.
Además, Estados Unidos ha confirmado una concesión de larga duración para la explotación de recursos petroleros venezolanos a la compañía North American Blue Energy Partners (NABEP).
Machado, sin embargo, sostiene que el desarrollo económico del país no puede descansar únicamente en la llegada de capital extranjero. La dirigente insiste en que Venezuela necesita instituciones sólidas y un Gobierno elegido mediante el voto popular para garantizar la estabilidad necesaria para acometer inversiones de gran escala.


