El presidente de Estados Unidos defendió en Ankara que la isla ártica debería estar bajo control estadounidense y aprovechó la cita con los líderes aliados para insistir en su visión estratégica del territorio.
Soldecanarias.net / Redacción
Donald Trump volvió a generar controversia durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara al reabrir el debate sobre Groenlandia, un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca que el mandatario estadounidense considera clave para los intereses de Washington.
Antes de reunirse con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, Trump aseguró que la isla «debería estar controlada por Estados Unidos y no por Dinamarca», unas declaraciones que reavivan una postura que ya había defendido en ocasiones anteriores y que fue rechazada por Copenhague.
Las palabras del presidente estadounidense marcaron el inicio de una cumbre centrada en el futuro de la Alianza Atlántica, donde también se abordaron cuestiones relacionadas con el gasto en defensa, la seguridad europea y la cooperación entre los países miembros.
La nueva reivindicación sobre Groenlandia vuelve a situar un asunto de gran valor geoestratégico en el foco internacional, debido a la importancia del Ártico para la defensa, las rutas marítimas y el acceso a recursos naturales, en un contexto de creciente competencia entre las grandes potencias.


