El presidente de Estados Unidos volvió a tensionar la reunión de la Alianza Atlántica en Ankara con ataques a varios países europeos, cuestionó la posición de España y reavivó su interés por Groenlandia antes del encuentro con los líderes aliados.
Soldecanarias.net / Redacción
La cumbre de la OTAN celebrada en Ankara estuvo marcada por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien protagonizó una nueva jornada de polémica al lanzar duras críticas contra varios socios europeos antes del inicio de las reuniones oficiales.
En una comparecencia ante los medios, Trump calificó de «inútiles» a algunos aliados por no respaldar plenamente la estrategia estadounidense frente a Irán. También dirigió reproches a España por su negativa a asumir determinados compromisos en materia de defensa y por no autorizar el uso de sus bases militares en la reciente operación contra el país persa.
El mandatario estadounidense aprovechó además su intervención para insistir en su interés por Groenlandia, una idea que ya había defendido durante su anterior etapa en la Casa Blanca. «La necesitamos», afirmó al referirse a la isla ártica, territorio autónomo del Reino de Dinamarca.
Sin embargo, según fuentes presentes en la reunión, el tono cambió una vez comenzaron las sesiones a puerta cerrada entre los líderes de los 32 países miembros de la OTAN. En ese ámbito, Trump mantuvo una actitud más moderada y evitó trasladar directamente las críticas que había expresado públicamente horas antes.
Las declaraciones del presidente estadounidense volvieron a evidenciar las diferencias existentes entre Washington y algunos de sus principales aliados, especialmente en cuestiones relacionadas con el gasto en defensa, la estrategia internacional y la seguridad europea, asuntos que marcaron buena parte de la agenda de la cumbre.


