La consejera Esther Monzón propone coordinar a administraciones, empresas y sistema sanitario para reducir la duración de las incapacidades temporales, mientras los sindicatos rechazan vincular las bajas médicas con el absentismo injustificado.
Soldecanarias.net / Redacción
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias estudia la creación de un órgano de trabajo conjunto con la Confederación Provincial de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife (CEOE Tenerife) para abordar el aumento de las incapacidades temporales y su repercusión sobre la actividad económica de las Islas.
La iniciativa, anunciada por la consejera Esther Monzón, busca reunir a representantes de la Administración, el sistema sanitario y el tejido empresarial con el objetivo de analizar las causas de las bajas laborales y estudiar medidas que permitan reducir su duración, especialmente en los casos relacionados con problemas de salud mental de carácter leve.
Según explicó la titular de Sanidad, su departamento ya dispone de un observatorio dedicado al seguimiento de las incapacidades temporales por motivos de salud mental, un espacio que podría ampliarse con la incorporación de la patronal y extenderse posteriormente a la provincia de Las Palmas para ofrecer una respuesta de ámbito regional.
Monzón aseguró que ya ha mantenido contactos con el presidente de la CEOE Tenerife, Pedro Alfonso, y señaló que las conversaciones continúan para constituir la comisión en las próximas semanas.
Entre las medidas que plantea la Consejería figura la agilización de pruebas diagnósticas, consultas especializadas e intervenciones quirúrgicas con el fin de evitar que las demoras asistenciales prolonguen innecesariamente las bajas laborales y retrasen la reincorporación de los trabajadores.
La responsable autonómica considera que las cifras de incapacidades temporales siguen siendo elevadas tanto en Canarias como en el conjunto del país, por lo que entiende que la mejora de la coordinación entre las diferentes instituciones puede contribuir a reducir su impacto sobre la productividad.
La propuesta, sin embargo, vuelve a situar sobre la mesa el debate en torno al denominado absentismo laboral. Organizaciones sindicales como UGT, CCOO y USO han reiterado en diversas ocasiones que no debe identificarse este concepto con las bajas médicas, los permisos retribuidos o las vacaciones, y sostienen que las ausencias injustificadas representan un porcentaje muy reducido del total de las faltas al trabajo.


