El Partido Popular acusa al gobierno local de politizar edificios públicos, mientras el Ayuntamiento defiende su posicionamiento antibelicista
Soldecanarias.net / La laguna
El debate sobre los límites de la expresión institucional ha irrumpido en el municipio de San Cristóbal de La Laguna tras la colocación de pancartas con el lema “No a la guerra” en edificios emblemáticos del casco histórico. La iniciativa, impulsada por el grupo de gobierno local, ha sido duramente criticada por el Partido Popular, que considera que se trata de un uso indebido de espacios públicos con fines ideológicos.
Las lonas, visibles en el Ayuntamiento y en la Casa de los Capitanes, forman parte de una acción simbólica de rechazo al conflicto armado protagonizado por Estados Unidos e Israel contra Irán. Esta no es la primera vez que el Consistorio muestra posicionamientos similares, ya que anteriormente también exhibió banderas en apoyo al pueblo palestino.
Desde la oposición, el portavoz popular Juan Antonio Molina ha anunciado la presentación de una moción para regular el uso de edificios institucionales, con el objetivo de evitar que, a su juicio, se conviertan en “herramientas de propaganda”. La propuesta plantea limitar la colocación de pancartas o símbolos salvo que exista respaldo legal o autorización patrimonial específica.
El grupo de gobierno municipal, integrado por PSOE y Coalición Canaria, defiende la legitimidad de este tipo de mensajes como una forma de posicionamiento ético ante conflictos internacionales y en línea con valores de paz y derechos humanos.
La controversia pone sobre la mesa un debate más amplio sobre el papel de las instituciones públicas: si deben mantener una estricta neutralidad o si, por el contrario, pueden adoptar posturas explícitas en cuestiones de alcance global que trascienden el ámbito local.


