El Ejecutivo admite que la mayoría de los alimentos anunciados ya estaban exentos y estudia incluir solo cinco nuevos en la cesta básica
Soldecanarias.net / Redacciòn
El anuncio de una rebaja del IGIC sobre una amplia cesta de la compra ha quedado en entredicho apenas semanas después de su presentación. El Gobierno de Canarias ha reconocido que la medida afectará finalmente a un número muy reducido de productos, ya que la mayoría de los incluidos en la lista inicial ya contaban con tipo cero desde anteriores decretos.
La iniciativa, presentada en febrero por el vicepresidente Manuel Domínguez, contemplaba alrededor de 45 alimentos esenciales. Sin embargo, el propio Ejecutivo ha admitido ahora que cerca de 40 ya estaban exentos del impuesto desde la actualización normativa publicada en octubre de 2025.
En la práctica, las novedades se reducen a la incorporación de la sal, el café y la mantequilla, mientras que otros productos como el azúcar o las galletas siguen pendientes de evaluación por parte de Salud Pública. Esto ha generado dudas sobre el impacto real de una medida que se presentó como clave para aliviar el coste de la cesta de la compra.
El contexto normativo explica en parte esta situación. Desde hace años, productos básicos como pan, leche, frutas, verduras, carne o pescado ya no tributan este impuesto en Canarias, una política que se reforzó durante crisis recientes como la pandemia o la erupción volcánica en La Palma.
Las críticas no han tardado en llegar desde la oposición. Formaciones como Nueva Canarias consideran que el anuncio responde más a una estrategia comunicativa que a una medida efectiva, al tiempo que reclaman políticas más directas para apoyar a los hogares con menos recursos. En la misma línea, el PSOE de Canarias ha pedido reforzar ayudas sociales y ha cuestionado el alcance real del paquete anticrisis.
A este escenario se suma otro compromiso aún pendiente: la prometida bajada general del impuesto del 7% al 5%, planteada por Coalición Canaria y el Partido Popular durante la campaña electoral. Hasta ahora, el Ejecutivo ha aplazado su aplicación alegando incertidumbre económica.
Así, la política fiscal sobre el consumo en las islas continúa marcada por ajustes parciales y decisiones en revisión, en un contexto de presión sobre los precios y de creciente demanda de medidas más contundentes por parte de la ciudadanía.


