La falta de pisos y habitaciones asequibles obliga a muchos universitarios a compartir viviendas, asumir alquileres elevados o buscar alternativas lejos de sus facultades
Soldecanarias.net / Redacción
La Laguna, uno de los principales referentes universitarios de Canarias, afronta una creciente dificultad para ofrecer alojamiento asequible a los estudiantes. Encontrar una habitación a un precio razonable se ha convertido en uno de los principales obstáculos para quienes llegan a la ciudad para cursar sus estudios.
El aumento de los alquileres y la escasez de oferta hacen que muchos jóvenes tengan que asumir precios elevados por habitaciones o compartir vivienda con un número cada vez mayor de personas. Para las familias con menos recursos, el coste del alojamiento puede convertirse en una importante carga económica.
La situación afecta especialmente a los estudiantes procedentes de otras islas, que deben sumar el alquiler a los gastos de transporte para desplazarse hasta sus lugares de origen. Además, determinadas titulaciones solo se ofrecen en unas islas concretas, haciendo inevitable el traslado.
A la presión económica se añade el riesgo de estafas en los alquileres. La urgencia por encontrar alojamiento lleva en ocasiones a realizar reservas o pagos antes de comprobar personalmente la vivienda, una situación que puede ser aprovechada por anuncios fraudulentos.
El problema no es únicamente encontrar una habitación, sino conseguirla en unas condiciones adecuadas y a un precio que permita al estudiante continuar con sus estudios sin que la vivienda se convierta en una barrera.
La falta de alojamiento universitario asequible plantea así un desafío para La Laguna y para Canarias. Facilitar el acceso a una vivienda digna para los estudiantes es también garantizar mayores oportunidades para acceder y permanecer en la universidad.


