Los agentes respaldan una medida de protesta por las discrepancias con la organización del servicio y las condiciones de las horas voluntarias, una decisión que podría afectar a los refuerzos previstos para el verano.
Soldecanarias.net / Santa Cruz de Tenerife
Los agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife han acordado dejar de realizar, de manera temporal, servicios extraordinarios fuera de su jornada habitual como medida de protesta ante el desacuerdo con la gestión interna y las condiciones laborales vinculadas a este tipo de trabajos.
La decisión, respaldada por las organizaciones sindicales del cuerpo, implica que los policías que se sumen a la iniciativa comunicarán formalmente que suspenden su disponibilidad voluntaria para participar en dispositivos especiales, eventos, actividades o cualquier otro servicio que requiera la realización de horas adicionales.
La medida permanecerá vigente hasta que los agentes decidan revocar individualmente esa comunicación, mientras continúan las diferencias entre la plantilla y la administración municipal sobre diversos aspectos relacionados con la organización del servicio.
La ausencia de voluntarios para cubrir jornadas extraordinarias podría repercutir en la planificación de los refuerzos previstos durante el periodo estival, especialmente en dispositivos de vigilancia de playas, celebraciones populares, eventos multitudinarios y operativos de fin de semana, cuando habitualmente se incrementa la demanda de efectivos.
Entre las principales reivindicaciones del colectivo figura una mejora de las condiciones asociadas a las horas extraordinarias, así como el reconocimiento de la carga de trabajo que afrontan los agentes en determinados servicios con elevada exigencia operativa. Los representantes de la plantilla consideran necesario revisar las compensaciones, los incentivos y otras medidas relacionadas con este tipo de jornadas.
Por el momento, el Ayuntamiento ha manifestado su respeto a la decisión adoptada por los sindicatos y los agentes, mientras la medida abre un nuevo escenario en las relaciones entre la plantilla de la Policía Local y el gobierno municipal.


