Gobierno autonómico y Estado activan una negociación clave que podría mejorar la conectividad y la experiencia de los viajeros en el archipiélago
Soldecanarias.net / Redacciòn
Canarias da un paso estratégico para fortalecer su principal puerta de entrada al turismo: los aeropuertos. El Gobierno autonómico y el Estado han acordado poner en marcha grupos técnicos de trabajo con el objetivo de avanzar hacia una mayor participación de las islas en la gestión aeroportuaria, un aspecto clave para el desarrollo turístico del archipiélago.
La hoja de ruta, acordada en un encuentro institucional, abre la puerta a una futura cogestión que permitiría adaptar mejor la planificación y operativa aeroportuaria a las necesidades específicas de Canarias, uno de los destinos más importantes de Europa. Esta aspiración se apoya en el Artículo 161 del Estatuto de Autonomía de Canarias, que reconoce el derecho de la comunidad a intervenir en decisiones estratégicas sobre estas infraestructuras.
Desde la perspectiva turística, este avance podría traducirse en mejoras en la conectividad aérea, mayor eficiencia en la gestión de flujos de pasajeros y una optimización de servicios clave para quienes visitan las islas. La intención de ambas administraciones es agilizar el proceso negociador para alcanzar acuerdos en el menor plazo posible.
El diálogo también podría influir en aspectos como tasas aeroportuarias o planificación de rutas, factores determinantes para aerolíneas y touroperadores a la hora de consolidar o ampliar su presencia en el destino.
Además, durante la reunión se abordó la preocupación del Ejecutivo canario por los plazos de ejecución de los fondos europeos destinados a energías renovables, una cuestión que también impacta en la imagen del destino, cada vez más orientado hacia la sostenibilidad.
En la actualidad, la participación de Canarias en la gestión de sus aeropuertos —operados por Aena— es limitada y se reduce a órganos consultivos. Sin embargo, este nuevo escenario de բանակցación podría marcar un punto de inflexión, alineando la gestión aeroportuaria con las necesidades de un destino turístico que depende en gran medida de la conectividad aérea.
Con este movimiento, Canarias busca no solo ganar capacidad de decisión, sino también consolidar un modelo turístico más competitivo, eficiente y adaptado a los retos del futuro.


