El municipio del sur de Tenerife combina actos litúrgicos, exposiciones y la escenificación de la Pasión para ampliar su proyección más allá del ámbito religioso
Soldecanarias.net / Adeje
La Semana Santa de Adeje vuelve a desplegar un programa que trasciende el calendario litúrgico para consolidarse como una propuesta cultural de creciente alcance en el sur de la isla. El Ayuntamiento, en colaboración con las parroquias, ha diseñado una agenda que combina procesiones tradicionales, actividades divulgativas y una de sus citas más reconocibles: la representación de la Pasión en la calle Grande.
El programa incorpora exposiciones y conferencias que abordan el fenómeno religioso desde perspectivas históricas, artísticas y científicas. Algunas de estas actividades han tenido que adaptarse al formato digital debido a las condiciones meteorológicas recientes, lo que refleja la capacidad de la organización para mantener la programación en un contexto cambiante.
La escenificación de la Pasión, prevista para comienzos de abril, constituye el eje central de la propuesta. En ella participan cientos de vecinos, en un proceso colectivo que implica meses de preparación y que ha contribuido a consolidar este acto como uno de los principales elementos identitarios del municipio. A su alrededor se articula un calendario de procesiones que recorre distintos barrios y parroquias, reforzando la dimensión comunitaria de la celebración.
Como novedad, la edición de este año incorpora una nueva imagen de Jesús Resucitado, que se suma al patrimonio imaginero local, uno de los valores históricos más destacados de la Semana Santa adejera. Este conjunto artístico, construido a lo largo de siglos, convive con incorporaciones recientes y configura un relato visual que combina influencias locales y peninsulares.
La programación también se ve condicionada por intervenciones urbanas en curso, que han obligado a modificar algunos recorridos procesionales. Aun así, el municipio mantiene su apuesta por proyectar la Semana Santa como un atractivo que integra tradición, participación ciudadana y oferta cultural, en línea con una estrategia que busca diversificar su imagen turística más allá del sol y playa.


