Asprocan reduce casi un 10% los envíos previstos para la próxima semana mientras el agricultor apenas recibe 0,37 euros por kilo, muy por debajo de los costes de producción
Soldecanarias.net / Santa Cruz de Tenerife.
El sector platanero de Canarias afronta uno de sus momentos más delicados del año. La Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan) ha acordado retirar del mercado 630.000 kilos de plátanos correspondientes a la semana del 17 al 23 de agosto, en la que será la primera pica del año ante el desplome de las cotizaciones.
La decisión supone reducir de 6,43 millones a 5,8 millones de kilos la cantidad inicialmente prevista para su comercialización, un recorte del 9,8%. El objetivo es contener una oferta que está presionando todavía más a la baja los precios en la Península, principal mercado de la producción canaria.
La situación resulta especialmente preocupante para los agricultores. El precio en origen se mantiene en torno a 0,37 euros por kilo, según los últimos datos oficiales disponibles, una cantidad muy inferior a unos costes de producción que el sector sitúa entre 0,70 y 0,80 euros por kilo.
Más de un millón de kilos fuera del mercado
La retirada no se limitará a esta semana. Asprocan ya ha acordado una segunda pica para la semana del 24 al 30 de agosto, con otros 800.000 kilos.
En conjunto, las dos operaciones supondrán sacar del circuito comercial aproximadamente 1,43 millones de kilos de fruta en apenas dos semanas. La medida pretende aliviar la presión sobre un mercado que permanece prácticamente bloqueado desde mediados de julio.
Parte de los plátanos retirados se intentará destinar a fines solidarios a través del Banco de Alimentos. También está previsto que una parte de la fruta sea enviada a Marruecos. Si finalmente queda producción sin destino, el sector contempla su utilización como alimento para el ganado u otras fórmulas de aprovechamiento.
La denominada pica implica la retirada o inutilización de fruta para reducir la oferta comercial y evitar que un exceso de producción contribuya a hundir todavía más los precios.
Una medida para proteger también la ayuda europea
La decisión tiene además una consecuencia relevante para los productores. Los kilos retirados mediante la pica podrán computar dentro del histórico de producción correspondiente al actual ejercicio agrícola, que finaliza el próximo 31 de agosto.
Esto permitirá que esas cantidades se tengan en cuenta para el cálculo de la ayuda del Posei, el programa europeo de apoyo a las producciones agrícolas de Canarias. La ayuda destinada al plátano alcanza alrededor de 141,1 millones de euros anuales, con un máximo establecido de 0,34 euros por kilo comercializado, incluida la fruta retirada mediante este mecanismo.
La aplicación de las dos picas deberá contar con la autorización de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias.
Los agricultores venden por debajo de sus costes
El problema de fondo sigue siendo el precio. La cotización actual en origen se encuentra muy lejos de los costes necesarios para producir un kilo de plátanos en las islas.
Los 0,37 euros por kilo registrados en las últimas semanas corresponden además a las calidades superiores. Para la fruta de categorías inferiores, la situación es todavía más complicada.
La incorporación de la ayuda del Posei tampoco permite compensar completamente las pérdidas. El sector considera que la situación amenaza la rentabilidad de numerosas explotaciones y aumenta la incertidumbre sobre la continuidad de determinadas producciones.
El escenario contrasta con el esfuerzo realizado durante las últimas semanas para contener la oferta mediante la retención de fruta en las propias fincas y retrasar su corte.
El sector confía en un cambio en septiembre
Tras las dos semanas de retirada previstas, Asprocan contempla volver a elevar los envíos hasta unos 6,7 millones de kilos en la semana 36, entre finales de agosto y comienzos de septiembre.
La incógnita será entonces si el mercado peninsular recupera parte de la demanda con el final del periodo principal de vacaciones y el regreso de consumidores a sus lugares de residencia.
El sector confía en que una mayor demanda, acompañada de una oferta más ajustada, permita recuperar las cotizaciones. De momento, sin embargo, los productores afrontan un mercado en el que cada kilo vendido genera ingresos muy por debajo de lo necesario para cubrir los costes de producción.
La primera pica del año se convierte así en el síntoma más visible de una crisis de precios que amenaza con prolongarse más allá del verano y que vuelve a colocar al plátano canario ante el reto de equilibrar producción, demanda y rentabilidad para los agricultores.


