Setenta personas de España y otros diez países europeos recorrerán más de 120 kilómetros entre Sarria y Santiago para visibilizar la enfermedad, promover la detección precoz y lanzar un mensaje de esperanza y supervivencia
Soldecanarias.net / Redacción
La Fundación Canaria Carrera por la Vida vuelve a poner en marcha una de sus iniciativas más simbólicas con la celebración, por cuarto año consecutivo, del Camino de Santiago por la Vida, una acción que este año adquiere una dimensión especialmente internacional al contar, por primera vez, con la participación de representantes de diez países europeos.
Durante seis etapas y a lo largo de más de 120 kilómetros, desde Sarria hasta Santiago de Compostela, alrededor de 70 personas afectadas por el cáncer de mama y personas aliadas caminarán juntas con un objetivo común: visibilizar la enfermedad, sensibilizar a la sociedad y recordar la importancia de la detección precoz.
La iniciativa representa mucho más que un reto deportivo. Cada kilómetro recorrido pretende convertirse en un mensaje de apoyo para las personas que afrontan o han afrontado un cáncer de mama y, al mismo tiempo, en una llamada de atención sobre la necesidad de avanzar en prevención, diagnóstico temprano y acompañamiento.
Bajo el lema “El camino es la meta”, la expedición llevará también a cabo una labor de información y concienciación durante el recorrido, con la entrega de folletos informativos destinados a fomentar la detección precoz y contribuir a reducir las consecuencias de esta enfermedad.
La edición de este año supone un paso adelante para la Fundación, que amplía las fronteras de su proyecto y convierte el Camino de Santiago en un punto de encuentro europeo en torno a una causa compartida. La presencia de representantes de diez países permitirá reforzar la colaboración y el intercambio de experiencias entre personas y organizaciones comprometidas con la lucha contra el cáncer de mama.
La Fundación Canaria Carrera por la Vida, que lleva 21 años desarrollando proyectos de asistencia y atención a personas afectadas por el cáncer de mama, mantiene así su apuesta por combinar el acompañamiento a las pacientes con la sensibilización social. Una labor que busca recordar que detrás de cada diagnóstico hay una historia personal y familiar y que la información y la detección temprana pueden marcar una diferencia fundamental.
El proyecto cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Adeje, en Tenerife, así como de las entidades europeas THINK PINK EUROPE y Pink Ribbon Foundation, que respaldan una iniciativa que pretende convertir el Camino de Santiago en un espacio de unión, solidaridad y concienciación.
Setenta personas, diez países y más de 120 kilómetros confluirán en un mismo recorrido. Un camino compartido para demostrar que frente al cáncer de mama nadie debería sentirse solo y que, en esta ocasión, cada paso será también un paso hacia una mayor conciencia social y hacia la detección precoz.
Porque, como recuerda el lema de esta cuarta edición, “El camino es la meta”.


