El presidente de Estados Unidos se muestra abierto a incorporar a la líder opositora en el futuro político de Venezuela, aunque mantiene su sintonía con el actual Gobierno en funciones
Soldecanarias.net / Redacciòn
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un paso inédito en su discurso sobre Venezuela al reconocer públicamente que María Corina Machado podría desempeñar algún papel en el proceso de transición política del país. Es la primera vez que el mandatario estadounidense se expresa en estos términos sobre la dirigente opositora, a la que hasta ahora había mantenido al margen de sus planteamientos oficiales.
“Estamos hablando con ella y quizás podamos involucrarla”, señaló Trump en declaraciones a la prensa, dejando entrever un posible cambio de enfoque en la estrategia de Washington hacia Caracas. Sus palabras abren un nuevo escenario para la oposición venezolana, que desde hace años reclama un mayor respaldo internacional a una transición democrática liderada desde dentro del país.
No obstante, el presidente estadounidense combinó esta apertura con un mensaje de continuidad en las relaciones con el actual Gobierno venezolano. Trump elogió la relación “fluida” y “positiva” con el Ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez, subrayando la cooperación existente en asuntos considerados estratégicos para ambas partes.
Este doble mensaje refleja la complejidad del momento político venezolano. Por un lado, la posible incorporación de Machado supondría un reconocimiento explícito a una de las figuras más representativas de la oposición democrática. Por otro, el mantenimiento de los canales de entendimiento con el Gobierno actual apunta a una transición controlada, gradual y condicionada por intereses geopolíticos y económicos.
María Corina Machado ha defendido de forma reiterada que cualquier proceso de cambio debe basarse en la legitimidad democrática, la liberación de los presos políticos y la restitución de las instituciones. La eventual implicación de la dirigente en conversaciones internacionales podría reforzar su papel como interlocutora clave, aunque aún no se han concretado funciones ni plazos.
Las declaraciones de Trump llegan en un contexto de redefinición de alianzas y equilibrios en América Latina, donde Venezuela sigue siendo un punto central de la agenda internacional. La posibilidad de integrar a la oposición en el diseño de la transición, sin romper los puentes con el poder establecido, plantea un escenario abierto y lleno de incógnitas sobre el rumbo que finalmente tomará el país.


