El Cabildo traslada tranquilidad a los ayuntamientos y refuerza los planes de emergencia mientras el comité científico descarta un aumento inmediato del riesgo volcánico
Soldecanarias.net / Redacciòn
El Cabildo de Tenerife reunió a los representantes de los 31 municipios de la isla para analizar la evolución de los enjambres sísmicos registrados desde el pasado 7 de febrero y fortalecer la coordinación institucional ante cualquier eventualidad. El encuentro se celebró en el marco del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico en Canarias (PEVOLCA), con la participación de responsables políticos, técnicos y científicos.
La presidenta insular, Rosa Dávila, apeló a la serenidad y a la responsabilidad informativa, subrayando que la vigilancia volcánica en la isla cuenta actualmente con medios tecnológicos más avanzados que en décadas anteriores. Insistió en que la información oficial se basa exclusivamente en los análisis del comité científico, evitando especulaciones que puedan generar alarma social.
Desde el inicio de la actividad sísmica se han contabilizado cinco enjambres en la zona de Las Cañadas. Los expertos del Instituto Geográfico Nacional y del Instituto Volcanológico de Canarias coincidieron en que, hasta el momento, no se observa un incremento claro en la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo, aunque el seguimiento es permanente.
La reunión también sirvió para reforzar la actualización de los Planes de Emergencia Municipal (PEMU), especialmente en los municipios de menos de 50.000 habitantes. El Cabildo firmará próximamente un convenio con la Federación Canaria de Municipios para ofrecer asistencia técnica en su redacción y aprobación, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta local.
Además, se avanzó en la planificación de nuevos simulacros y en la revisión de protocolos para garantizar la continuidad de servicios esenciales como el abastecimiento de agua, el suministro eléctrico y las comunicaciones en caso de emergencia.
Las autoridades insulares recalcaron que Tenerife es un territorio volcánicamente activo y que la preparación forma parte de la gestión responsable del riesgo. “Preparar no es alarmar”, señalaron durante el encuentro, reiterando que todas las decisiones se adoptarán sobre criterios estrictamente científicos.


