Afirma que tiene un compromiso a ponerle voz al silencio, sin ideologías políticas y sin ánimo de lucro
Juan Santana / Arona
A muchos nos encantan las personas que luchan por una sociedad más limpia, más educada y hasta el momento los Ayuntamientos de Canarias en general no están haciendo casi nada, por no decir nada, desaprovechando los infinitos medios de comunicación para fomentar la educación y la concienciación. Aprovecho incluso desde éste periódico para pedir a todos los compañeros de otros medios de comunicación, que aunque sea una vez a la semana hagan algo, digan algo, porque los concejales de Cultura, Turismo y Medio Ambiente no ven la luz en el tema preocupante de la limpieza, algo que cada vez está más ignorado.
Sin más preámbulos, entrevistamos a Rebeca, secretaria de la Asociación de Vecinos de Las Galletas, que en representación de muchísimos vecinos han decidido hacer «Algo», que es mejor que no hacer nada. GRACIAS en mayúscula de parte de todos los voluntarios del mundo entero, especialmente de los vecinos de el Municipio de Arona en el sur de Tenerife. “Herederos de ese esfuerzo, hoy nos unimos para que el pueblo que ellos levantaron con tanto sacrificio recupere el cuidado y el respeto que merece”
Asociación Vecinal del Pueblo Pesquero de Las Galletas
Pregunta: ¿Cuándo se formó la Asociación?
Respuesta: “Formalmente la asociación se constituyó el 20/05/2025, en la que acudieron parte de la Junta directiva formada por tres representantes: Óscar Torres, Rebeca Padilla y Zenaida Marcelino y que en ese día se unieron cuatro vocales y también acudieron 20 vecinas y vecinos”.
P: ¿Quién la formó?
R: “La iniciativa principal, salió de Óscar Torres, Rebeca Padilla y Fran Baute y en pocos minutos dimos impulso a la idea de ponerle voz al pueblo de Las Galletas.
P: ¿Cómo y porqué se formó?
R: “Pues nace de una conversación de bar, como es habitual, sobre la quejas y condiciones lamentables en las que se encuentra nuestro pueblo y harto de que nadie haga nada, nos decidimos a dar este paso, ya que en algunas conversaciones atrás, nos dimos cuenta de que no había representación vecinal en el pueblo. Por ese motivo, decidimos darle visibilidad y ponerle voz a Las Galletas e iniciar el movimiento. La asociación nace de una carencia visible, nace del desamparo en nuestro núcleo urbano por parte de las administraciones, nace desde la dejadez, la preocupación de la desaparición de nuestras raíces y nace del compromiso de un grupo de jóvenes a ponerle voz al silencio, sin ideologías políticas y sin ánimo de lucro”.


