Las autoridades marroquíes impidieron el desembarco de una diputada de Podemos y un consejero del Cabildo de Gran Canaria, alegando motivos de soberanía y seguridad nacional
Soledcanarias.net / Redacciòn
Las autoridades marroquíes han impedido este martes el acceso a la ciudad de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, a una delegación integrada por cargos públicos de Canarias que pretendía realizar una visita de carácter político y de observación. Entre los afectados se encuentran la diputada de Podemos en el Congreso Noemí Santana y el consejero de Solidaridad Internacional del Cabildo de Gran Canaria, Carmelo Ramírez, de Nueva Canarias.
La delegación, que viajaba en un vuelo comercial, fue retenida a bordo del avión tras aterrizar y finalmente obligada a regresar a Gran Canaria sin poder abandonar la aeronave. Según los afectados, no se les ofreció una explicación formal ni se identificaron los agentes responsables de la decisión.
Los representantes canarios tenían previsto mantener encuentros con organizaciones saharauis y actores de la sociedad civil para conocer de primera mano la situación política y social del territorio. Desde Podemos Canarias calificaron lo ocurrido como una actuación arbitraria y denunciaron que la medida se enmarca en la política de control de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.
A su llegada a Gran Canaria, Santana afirmó que el episodio evidencia las restricciones que, a su juicio, existen en el territorio para la labor de observación internacional. Por su parte, Ramírez señaló que la expulsión se produce en un contexto de tensión persistente y de ausencia de mecanismos efectivos de supervisión sobre el cumplimiento de resoluciones internacionales.
Desde Marruecos, medios próximos a las autoridades locales sostuvieron que la entrada fue denegada por considerar que los visitantes pretendían realizar actividades políticas sin autorización, contrarias según esa versión a la legislación vigente y a la integridad territorial del país.
El incidente se suma a otros episodios similares ocurridos en los últimos meses, como la prohibición de entrada a eurodiputados europeos, y vuelve a poner de relieve las dificultades diplomáticas y políticas que rodean al Sáhara Occidental, un territorio pendiente de descolonización según Naciones Unidas.


