Los pescadores denuncian que la normativa de la UE es inviable en el día a día del mar y convocan una parada total y una protesta en Los Cristianos
Soldecanarias.net / Redacciòn
El sector pesquero canario se suma este lunes a la movilización nacional contra la nueva normativa de control impulsada por la Unión Europea, una regulación que, según denuncian, amenaza la supervivencia de la flota artesanal. En Tenerife, la Cofradía de Pescadores de Los Cristianos ha convocado una parada total de la actividad y de las lonjas, así como una concentración pacífica a las 14.00 horas en el muelle del municipio.
Los pescadores consideran que las nuevas exigencias administrativas, especialmente la obligación de notificar con cuatro horas de antelación la llegada a puerto y el registro de las capturas desde el denominado “kilo cero”, no se ajustan a la realidad operativa del mar. “Se está legislando desde un despacho sin conocer cómo funciona una jornada de pesca”, lamentan desde el sector.
Ruymán Escuela Marcelino, pescador conocido como Chala y una de las voces más activas de la protesta, advierte de que la normativa obliga a las embarcaciones a detenerse en el mar, perder tiempo y dinero y asumir riesgos innecesarios solo para cumplir con trámites burocráticos. “Nos están forzando a parar los barcos y esperar, cuando el mar no entiende de horarios ni de formularios”, sostiene.
La protesta no solo apunta a Bruselas, sino también a la aplicación de estas medidas por parte del Gobierno español, al que acusan de ignorar las singularidades de un archipiélago especialmente dependiente de la pesca de pequeña escala. Según los pescadores, el impacto será especialmente duro en Canarias, donde las condiciones meteorológicas, la dispersión territorial y el carácter artesanal de la flota hacen inviable un control rígido y uniforme.
Desde la cofradía apelan al respaldo de la ciudadanía y recuerdan el papel de la pesca como pilar económico, social y cultural de las islas. “No nos abandonen ahora”, pide Chala, que alerta de que, sin cambios en la normativa, la pesca artesanal difícilmente sobrevivirá más de una década.
Pese a las dificultades, los pescadores insisten en que seguirán saliendo a faenar, incluso en condiciones adversas de viento, oleaje y malas capturas. Pero advierten de que la continuidad del sector pasa por una regulación que proteja los recursos sin asfixiar a quienes viven del mar. La movilización de este lunes pretende ser, aseguran, un primer aviso antes de que la crisis sea irreversible.


