Más de treinta países, entre ellos España, movilizarán hasta 400 millones de barriles de crudo para estabilizar los mercados tras la tensión en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz.
Soldecsanarias.net / Redacción
Más de treinta países consumidores de energía han acordado liberar parte de sus reservas estratégicas de petróleo en una operación sin precedentes destinada a aliviar la presión sobre los mercados internacionales. La decisión fue adoptada por unanimidad en el seno de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que coordina las políticas energéticas de algunas de las principales economías del mundo.
El plan contempla la puesta en circulación de hasta 400 millones de barriles de crudo en las próximas semanas, procedentes de los depósitos de emergencia que los Estados mantienen para responder a crisis de suministro. Entre los países que participarán en la operación figura España, junto a otros miembros de la organización.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, calificó la medida de histórica y subrayó que se trata de la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas realizada hasta ahora por los países miembros.
La intervención llega en un momento de fuerte volatilidad en los mercados energéticos, marcado por la escalada de tensiones en Irán y el impacto del cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. Por este paso estratégico circula una parte significativa del crudo que abastece a los mercados internacionales.
El bloqueo de esta vía marítima ha alimentado los temores de escasez y ha impulsado al alza los precios del petróleo en los últimos días. Ante este escenario, los países consumidores han optado por recurrir a sus reservas de emergencia para amortiguar el impacto de la crisis.
No es la primera vez que la AIE coordina una medida de este tipo. En 2022, la organización ya impulsó una liberación conjunta de crudo para estabilizar los mercados tras la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, la escala de la operación anunciada ahora duplica aquella intervención.
Las reservas estratégicas de petróleo se concibieron precisamente para responder a situaciones de emergencia energética, como conflictos geopolíticos, interrupciones graves del suministro o desastres naturales que afecten a la producción y distribución de hidrocarburos.
Con esta decisión, los países miembros de la AIE buscan enviar una señal de estabilidad a los mercados y reducir la presión sobre los precios de la energía en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y las tensiones geopolíticas.


