Una nueva ley aprobada por la Asamblea Nacional prevé penas de hasta diez años de prisión por los llamados “actos contra natura” y queda ahora pendiente de la promulgación presidencial.
Soldecanarias.net / Redacciòn
La Asamblea Nacional de Senegal aprobó este jueves un proyecto de ley que endurece las penas contra las relaciones entre personas del mismo sexo, una medida que ha suscitado críticas de organizaciones internacionales de derechos humanos. El texto legislativo establece sanciones de entre cinco y diez años de prisión para quienes sean condenados por mantener relaciones homosexuales.
La iniciativa, que todavía debe ser promulgada por el presidente del país, Bassirou Diomaye Faye, refuerza la legislación existente en Senegal, donde la homosexualidad ya estaba penalizada por el Código Penal con penas de cárcel y multas.
Según el proyecto aprobado, cualquier persona que cometa lo que el texto define como “acto contra natura” podrá ser castigada con una pena de prisión más severa que la contemplada hasta ahora. Durante la votación en el Parlamento, numerosos diputados celebraron públicamente el endurecimiento de las sanciones, reflejo del amplio respaldo político y social que mantiene esta legislación en el país.
Diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos han criticado la reforma y alertan de que podría aumentar la persecución y la estigmatización de la comunidad LGTBI en el país africano. Estos colectivos señalan que las leyes que criminalizan la homosexualidad favorecen la discriminación y dificultan el acceso de las personas afectadas a servicios básicos, como la atención sanitaria o la protección judicial frente a la violencia.
En Senegal, donde el debate sobre los derechos de las minorías sexuales suele estar marcado por factores culturales y religiosos, las autoridades han defendido en repetidas ocasiones que la legislación responde a valores sociales ampliamente compartidos.
El endurecimiento de las penas sitúa al país entre los Estados africanos que mantienen una de las normativas más restrictivas respecto a las relaciones entre personas del mismo sexo. Mientras algunos países del continente han comenzado a revisar sus leyes en los últimos años, otros han optado por reforzar la criminalización, en un contexto de creciente polarización sobre los derechos de la comunidad LGTBI.
Si el presidente firma el texto aprobado por el Parlamento, la nueva legislación entrará en vigor en las próximas semanas y supondrá uno de los cambios más duros en la política penal del país respecto a la diversidad sexual en los últimos años.


