La Dirección General de Estudios descarta de nuevo la recusación del presidente del proceso selectivo con una resolución idéntica a la anterior, aunque ya consta un audio aportado por los aspirantes
Soldecanarias.net / Redacciòn
El Gobierno de Canarias ha vuelto a cerrar filas en torno al presidente del tribunal de las oposiciones a la Policía Autonómica, Ángel Nichel Acosta, al desestimar por segunda vez su recusación pese a la incorporación de nuevos elementos probatorios. La decisión, firmada por el director general de Estudios, Formación e Investigación en Seguridad Pública, José Manuel González Afonso, reproduce de forma literal los argumentos utilizados en la primera resolución, emitida el pasado 21 de enero.
La nueva desestimación, fechada el 5 de febrero, llega después de que los aspirantes aportaran una grabación de audio de más de una hora de duración en la que se escucha al propio Acosta explicar a un grupo de opositores cómo abordar un supuesto práctico, una de las pruebas clave del proceso selectivo para cubrir 141 plazas en la Policía Canaria. El audio, grabado en 2021, fue incorporado esta vez por registro físico tras no poder adjuntarse electrónicamente en la primera recusación por razones técnicas.
Pese a ello, la resolución mantiene el mismo razonamiento que en el primer pronunciamiento y sostiene que no se ha acreditado la existencia de dichas grabaciones ni su valor probatorio. El texto incluso afirma que la ausencia de aportación del material impide su valoración, una conclusión que choca con el propio relato de antecedentes de la resolución, donde se reconoce expresamente que el recusante adjuntó extractos de audios.
La contradicción se acentúa al constar en el expediente el informe de defensa del propio Acosta, en el que reconoce que las grabaciones han sido presentadas, aunque niega que acrediten ninguna causa de abstención recogida en la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público. El inspector sostiene que se trató de encuentros de carácter informativo previos a un proyecto de preparación que finalmente no llegó a materializarse.
Junto al audio, los aspirantes incorporaron mensajes difundidos por el propio Acosta en grupos de WhatsApp en los que se ofrecían sesiones formativas, con indicación de precios, horarios, duración y lugar de impartición, así como referencias a un temario elaborado por él mismo. Según los denunciantes, los pagos se realizaban mediante Bizum y las clases se desarrollaban en una academia vinculada a su entorno personal.
En su escrito de defensa, Acosta niega haber preparado opositores de forma continuada u ocasional y rechaza haber facilitado información privilegiada o material que otorgara ventaja a determinados aspirantes. Afirma asimismo que el temario mencionado era un borrador antiguo, sin difusión ni relación directa con la convocatoria actual.


