Washington confirma una operación militar “a gran escala” mientras Delcy Rodríguez asume el control del Estado y el país entra en conmoción interna
Soldecanarias.net / Caracas / Washington.
Estados Unidos lanzó en la madrugada de este sábado una ofensiva militar sin precedentes contra objetivos estratégicos en Venezuela que culminó, según confirmó el presidente Donald Trump, con la captura del mandatario Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. La operación, ejecutada por fuerzas especiales estadounidenses, incluyó bombardeos sobre instalaciones militares clave en Caracas y otros estados del país, sumiendo a la nación sudamericana en una situación de máxima incertidumbre política y social.
Entre los objetivos atacados se encuentran el aeropuerto de La Carlota, Fuerte Tiuna principal complejo militar de la capital, radares en el este de Caracas y buques anclados en el puerto de La Guaira. Explosiones durante más de media hora despertaron a la población poco antes de las dos de la madrugada, provocando apagones, interrupciones en las comunicaciones y escenas de pánico en distintos barrios de la capital.
En un mensaje difundido en la red Truth Social, Trump aseguró que la operación fue “un éxito total” y que Maduro fue “capturado y extraído por vía aérea”, sin precisar su paradero actual. Fuentes estadounidenses apuntan a que el mandatario venezolano podría ser trasladado a Nueva York para enfrentar cargos judiciales, en un escenario que recuerda a anteriores procesos contra altos cargos del chavismo.
Ante la ausencia pública de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez apareció en la televisión estatal para exigir a Washington “prueba de vida inmediata” del presidente y de su esposa, al tiempo que asumió de facto la jefatura del Estado. El Gobierno decretó el estado de conmoción interior y llamó a la movilización popular y militar, denunciando lo que calificó como una “agresión brutal e imperialista”.
Mientras tanto, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, reconoció ataques aéreos y confirmó víctimas civiles y militares, prometiendo resistencia y activación de los planes de defensa nacional. En las calles, sin embargo, predominan el silencio, el miedo y una expectativa contenida tras casi tres décadas de régimen bolivariano.
La comunidad internacional sigue los acontecimientos con extrema cautela. Colombia confirmó los bombardeos y varios países latinoamericanos reclaman una reunión urgente de los organismos regionales y del Consejo de Seguridad de la ONU. Venezuela amanece hoy entre la incertidumbre del poder, el estruendo de las bombas aún reciente y un futuro político completamente abierto.


