La Audiencia de Santa Cruz de Tenerife impone penas de cárcel en la primera pieza del procedimiento tras el veredicto de culpabilidad del jurado popular
Soldecanarias.net / Santa Cruz de Tenerife
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado por un delito continuado de cohecho al general retirado de la Guardia Civil Francisco Espinosa, al empresario de energías fotovoltaicas Antonio Bautista y al intermediario Marco Antonio Navarro Tacoronte en la primera pieza del denominado caso Mediador.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), Espinosa y Bautista han sido condenados a nueve meses de prisión, mientras que Navarro Tacoronte deberá cumplir una pena de cuatro meses y medio de cárcel.
El fallo llega después de que un tribunal del jurado los declarara culpables a finales de enero, al considerar probados los pagos y dádivas vinculados a gestiones para favorecer contratos de instalación de placas solares en Canarias. En su veredicto, el jurado dio por acreditados los doce pagos investigados, cinco por mayoría y el resto por unanimidad.
El origen de la trama
El caso saltó a la luz pública en enero de 2023, cuando Navarro Tacoronte fue detenido acusado de apropiarse de la tarjeta de un alto cargo del Cabildo de Tenerife. Tras varios días en dependencias policiales, el mediador reveló la existencia de miles de archivos en sus dispositivos móviles que, según sostuvo, evidenciaban una presunta trama de corrupción que salpicaba a distintos cargos públicos.
Entre los nombres que aparecieron durante la investigación figuraron el exdiputado nacional Bernardo Fuentes y su sobrino Taishet Fuentes, exdirector general de Agricultura, aunque esta primera pieza juzgada se ha centrado exclusivamente en el delito de cohecho relacionado con Espinosa, Bautista y Navarro.
Pagos, viajes y encuentros
Durante el juicio se acreditó que el empresario Antonio Bautista contactó en 2020 con Navarro Tacoronte, quien le presentó al entonces general Espinosa. A partir de ese momento se sucedieron encuentros en restaurantes y viajes en los que el empresario asumía los gastos.
Uno de los episodios clave fue un viaje a Fuerteventura en noviembre de 2020, al que acudieron los tres implicados junto a una amiga del general. Bautista pagó billetes, hotel y alquiler de vehículos, además de un supuesto pago de 3.000 euros por una conferencia de la que no quedó constancia documental. El jurado consideró acreditado que ese desembolso constituía un soborno.
Un perito de la Guardia Civil sostuvo en la vista oral que Espinosa aún mantenía su condición de miembro activo del cuerpo cuando ocurrieron los hechos, por lo que no podía aceptar regalos ni cantidades económicas vinculadas a gestiones.
Las defensas argumentaron que Espinosa ya no ejercía funciones públicas, que Bautista se sintió finalmente engañado y que Navarro actuaba como un simple particular en labores comerciales. Sin embargo, el jurado rechazó estos planteamientos y avaló la tesis de la acusación.
La sentencia marca un primer hito judicial en una causa más amplia que continúa su recorrido en los tribunales y que ha tenido una notable repercusión política y mediática en Canarias.


