David Toledo advierte de una oposición “por la vía política y judicial” si el modelo reduce los recursos de Canarias, mientras el Gobierno central defiende que el archipiélago saldrá beneficiado.
Soldecanarias.net / Redacciòn
Coalición Canaria (CC) ha elevado el tono contra la propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica y ha anunciado que no dudará en recurrirla “en el plano político y también en el jurídico” si se confirma que perjudica a los intereses del archipiélago. Así lo afirmó este viernes el secretario de Organización del partido, David Toledo, tras la reunión del Consejo Político Nacional de la formación.
Aunque Toledo reconoció que aún no se conocen los detalles técnicos del nuevo modelo, expresó su rechazo frontal a lo que calificó como “favores políticos” y alertó de las consecuencias que tendría la aplicación del denominado principio de ordinalidad. A su juicio, este planteamiento chocaría con los artículos 2 y 138 de la Constitución y pondría en riesgo los mecanismos de redistribución entre territorios, esenciales para garantizar la igualdad entre comunidades autónomas.
El dirigente nacionalista subrayó además la singularidad de Canarias, tanto por su condición ultraperiférica como por la distancia de más de 2.000 kilómetros respecto al centro de decisión del Estado, factores que, según CC, deben ser tenidos en cuenta de forma específica en cualquier reforma del sistema de financiación.
“Si finalmente se confirma que Canarias perderá más de 400 millones de euros, el Partido Socialista debe saber que nos tendrá enfrente”, advirtió Toledo, quien aseguró que su formación defenderá los intereses del archipiélago “por todas las vías posibles”, como ya ocurrió recordó en el debate sobre la gestión del fenómeno migratorio.
Las declaraciones de CC contrastan con la posición del Gobierno central. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, aseguró recientemente que la nueva propuesta supondrá para Canarias un incremento de alrededor de 611 millones de euros anuales respecto a la financiación actual, un dato que los nacionalistas ponen en duda a la espera de conocer la letra pequeña del modelo.


