La presión ecologista logra que el promotor del hotel actúe sobre el dominio público, mientras el proyecto queda en el aire por la posible pérdida de casi 200 plazas alojativas
Soldecanarias.net / Redacciòn
Tras casi un lustro de movilización social, denuncias administrativas y acciones de protesta que llegaron a captar la atención internacional, el colectivo ecologista Salvar La Tejita ha conseguido que el grupo Viqueira comience la restitución del terreno afectado dentro del dominio público marítimo-terrestre en la zona del hotel La Tejita, en el municipio de Granadilla de Abona.
La actuación responde a una orden de paralización y restauración dictada en abril de 2024 por el Servicio Provincial de Costas de Tenerife, a instancias de la Dirección General de la Costa y el Mar. Dicha resolución obligaba a detener las obras en suelo público y a devolver el terreno a su estado original, algo que ahora se está materializando con el relleno del gran socavón excavado sobre el sistema dunar.
Los trabajos de reposición se concentran en un área de aproximadamente 3.600 metros cuadrados, donde en 2019 se iniciaron los primeros movimientos de tierra del proyecto hotelero. Según denuncian los ecologistas, la promotora era consciente desde el inicio del valor ambiental de este campo de dunas y de su posible incorporación al dominio público, lo que no impidió que en febrero de 2024 se retomaran las excavaciones, llegando a abrir un hueco de hasta cinco metros de profundidad.
Salvar La Tejita subraya que la restauración actual no es un gesto voluntario, sino el cumplimiento de una orden administrativa tras años de incumplimientos y paralizaciones. La asociación considera especialmente grave que, pese al daño causado a un bien de titularidad pública, la promotora no haya sido sancionada.
El colectivo insiste en que solo aceptará una restitución completa del espacio natural, sin vallados ni construcciones, recuperando la continuidad del campo de dunas entre la playa de La Tejita y la del Chinchorro. Asimismo, vuelve a reclamar la intervención del Ayuntamiento de Granadilla ante un proyecto que, a su juicio, supone una agresión paisajística a uno de los enclaves más valiosos del sur de Tenerife.
El futuro del hotel sigue siendo incierto. La propia Dirección General de la Costa y el Mar reconoce que el promotor no puede edificar en el 16% de la parcela, lo que afectaría a unas 196 camas. Esta limitación pone en cuestión la viabilidad final del complejo turístico.
De cara a 2026, Salvar La Tejita mantiene abierta la vía judicial con una segunda prueba pericial dentro del contencioso administrativo contra la licencia del hotel. En ella se analizarán, entre otras cuestiones, la invasión del deslinde costero, la ausencia de un sistema adecuado de depuración de aguas y la incompatibilidad del proyecto con la normativa europea de Evaluación de Impacto Ambiental.
Para los ecologistas, la restauración del dominio público marca un precedente, pero no el final del camino. “La Tejita no es solo una playa”, recuerdan, “es un patrimonio natural que pertenece a todos y que debe ser protegido íntegramente”.


