El Consejo Insular de Aguas avala la compatibilidad del proyecto con la planificación hidrológica y descarta riesgos de inundación en el ámbito competencial
Soldecanarias.net / Arona
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Arona ha desestimado el recurso de reposición presentado por Lucas Manuel Casañas (Podemos) contra la aprobación de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de El Mojón. El acuerdo, adoptado el pasado 18 de febrero, mantiene la validez de la actuación aprobada en abril de 2025 al considerar que cumple con los requisitos técnicos exigidos.
Casañas había alegado la inexistencia de un estudio específico sobre riesgos de inundación, insistiendo además en la necesidad de incorporar un análisis de pluviometría ante posibles episodios de lluvias intensas. En su último movimiento, el edil trasladó un escrito al Cabildo dirigido al Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIATF), solicitando una revisión más exhaustiva de la documentación técnica del proyecto, especialmente en relación con fenómenos meteorológicos extremos vinculados al cambio climático.
Sin embargo, el organismo insular ya había emitido informe favorable en agosto de 2024. Desde su ámbito competencial, el CIATF concluyó que las actuaciones proyectadas “son coherentes y compatibles con la planificación hidrológica insular”, subrayando que no se producen vertidos directos al dominio público hidráulico y que, por tanto, no se requiere autorización adicional por su parte.
La EBAR, construida hace 17 años en el entorno del Plan Parcial El Mojón, junto al límite con Los Cristianos, fue clave para poner fin a los episodios recurrentes de inundaciones que afectaban al núcleo costero. La infraestructura da servicio a todo El Mojón y a casi la mitad de Los Cristianos, en el marco del sistema territorial de saneamiento Adeje-Arona previsto en el vigente Plan Hidrológico de Tenerife.
El informe técnico del Consejo recuerda, no obstante, que su validez está condicionada a que no se introduzcan modificaciones sustanciales en la documentación presentada y que expirará automáticamente en un plazo de dos años o si se produjeran cambios en la planificación hidrológica que afecten al proyecto.
Con esta resolución, el Ayuntamiento cierra un nuevo capítulo administrativo en torno a una infraestructura considerada estratégica para el desarrollo urbanístico y la seguridad hidráulica del sur del municipio.


